Desde aquí quiero pedir públicamente perdón a la madre de ese conductor que a propósito pisó un charco para empaparme hasta el cuello. Sí señora, ya sé que usted no se merece esos improperios. Aunque por otra parte, podría decirle que ha criado, ya que no educado, a un maleducado.
Pero da igual, al fin y al cabo ya estaba mojado, de hecho, llovía sobre mojado. Porque no estoy desaparecido, estoy entrenando (o trabajando, según toque). 2011 está a la vuelta de la esquina y por mi parte estoy haciendo los deberes. Ahora me voy a descansar. Mañana, más.
Un abrazo.
lunes, 20 de diciembre de 2010
sábado, 11 de diciembre de 2010
El gurú del aprendizaje
Hace unos días leí una entrada en el blog de José Manuel Alarcón, ex-compañero de la escuela y... mejor que se defina él mismo, que me gustó mucho. Es ésta. En ella habla sobre la relación entre conocimientos, experiencia y talento. El caso es que, hablando sobre el talento, recomienda la visión de una conferencia de Sir Ken Robinson en la que propone iniciar la revolución del aprendizaje.
Así que pinché en el enlace, activé los subtítulos para no llevar trabajo y me puse a ver el vídeo. Las cosas como son, no me convenció. Me pareció el típico "gurú" que vende humo. Puesta en escena cuidada, chistes fáciles, frases altisonantes y poca sustancia, muy poca. O al menos eso me pareció. Puede que porque no entendí que significa que la educación ha de pasar de ser lineal a orgánica. ¿Lineal? No lo entiendo, un montón de materias al mismo tiempo y que van evolucionando y ramificándose, ¿es un modelo lineal? ¿Orgánica? No me vale plantear los títulos y no explicar los conceptos. Y cuando se explican, hay que ir más allá de la gracia. Por ejemplo, para explicar que no se deben dar por sentados los paradigmas que nos vienen dados y debemos de cuestionarlos, por segunda vez en poco tiempo escucho como se cuestiona la utilidad del reloj de pulsera, por ser un elemento anacrónico y de una sola función. En fin, los calzoncillos también son anacrónicos y de una sola función y creo que todo el mundo tiene al menos una docena. Quiero decir que, al igual que se argumenta que hoy se puede consultar la hora en todas partes, también se podría argumentar que como todo el mundo tiene varios pantalones, podría cambiarlos todos los días y no utilizar calzoncillos. Pero no se trata de eso, claro. O sí, porque un reloj permite ir a la moda o mostrar un status. ¡Vaya! también los calzoncillos como los del modelo ese que juega en el Real Madrid. Bien, quizás no sea tan mal ejemplo.
Lo cierto es que lo que realmente me pareció es que existe una gran confusión en relación a como mejorar la enseñanza. No sólo en nuestro país, sino en un ámbito global. Y quizás, sólo quizás, este tipo de gurús aporten más confusión que ayuda para mejorar.
Hace años, cuando disponía de mucho más tiempo libre que ahora, o lo que es lo mismo, cuando estaba en la universidad, repasé algunas asignaturas de COU por los libros de una de mis primas que es un poco mayor que yo. Comprobé con cierto horror que sus textos eran más completos que los míos. De alguna forma, tuve la sensación de que alguien en alguna parte, había decidido que la capacidad de aprendizaje de mi promoción era inferior a la de promociones anteriores. Y creo que la cosa ha empeorado en la actualidad. Puede que los conocimientos sean un mero producto, pero para poseerlo hay que esforzarse. No es suficiente con saber que este producto está al alcance de la mano. Por supuesto que después se necesita experiencia y talento, y este último se puede promover desde la propia escuela. Ojalá fuese más así. Pero pienso que no se debe descuidar el contenido de las materias, que es posible que no sea necesario reformar la educación cada poco tiempo y que lo que realmente falten sean recursos y una auténtica conciencia social de la importancia de la educación.
Mi directora deportiva afirma rotundamente que nuestras hijas disfrutan de clases de apoyo. Claro que en lugar de pagarlas o recibirlas dentro del propio colegio, las reciben en casa. Es mérito suyo, que no mío que siempre ando de un lado para otro. Pero en este caso particular existe la conciencia de que la educación es fundamental no sólo para lograr un puesto de trabajo en el futuro, sino para ser personas y después, ciudadanos. A mi pesar, he comprobado como este mismo esfuerzo no se da en todos los hogares. No es una cuestión de cariño ni de responsabilidad, es una falta de conciencia en relación con un asunto concreto.
Y hoy se me ha dado por aquí porque llevo semanas escuchando muy a la ligera hablar de recortes en el gasto público y de lo bien que haríamos en España en emular al rico David Cameron (o en inglés), quiero decir al actual gobierno británico, en su propuesta de eliminar 500.000 empleos públicos o en la de aumentar las tasas universitarias. Me parece que una medida así en España podría ser incluso popular a tenor de lo que oigo pero, ¿es esto lo que necesitamos? Estoy convencido de que no. En general no, pero seguro que en educación menos (en este artículo se esbozan algunas razones).
Quizás no sea el tema del momento, en una semana en la que hemos oído hablar de Wikileaks, de como se entrega un Nobel de la paz sin pacifista o de como una gran empresa farmacéutica campa a sus anchas delinquiendo sin mayores consecuencias (sí, véase aquí). Quizás todo tenga una relación y, a pesar de que debería callar de acuerdo a lo opinión de los mayores (ya se sabe: "en este mundo traidor ver, oír y callar", "la mejor palabra es la que está por decir", "en boca callada no entran moscas" y todo eso). Sin embargo, se nos está olvidando qué significa ser ciudadano y qué significa democracia. Y uno de los pilares de ambos conceptos es la educación.
(Y no libre mercado, ajuste del gasto público o reducción de impuestos a los que más tienen.)
Nota: Y no me he quedado a gusto, pero ya es tarde.
Así que pinché en el enlace, activé los subtítulos para no llevar trabajo y me puse a ver el vídeo. Las cosas como son, no me convenció. Me pareció el típico "gurú" que vende humo. Puesta en escena cuidada, chistes fáciles, frases altisonantes y poca sustancia, muy poca. O al menos eso me pareció. Puede que porque no entendí que significa que la educación ha de pasar de ser lineal a orgánica. ¿Lineal? No lo entiendo, un montón de materias al mismo tiempo y que van evolucionando y ramificándose, ¿es un modelo lineal? ¿Orgánica? No me vale plantear los títulos y no explicar los conceptos. Y cuando se explican, hay que ir más allá de la gracia. Por ejemplo, para explicar que no se deben dar por sentados los paradigmas que nos vienen dados y debemos de cuestionarlos, por segunda vez en poco tiempo escucho como se cuestiona la utilidad del reloj de pulsera, por ser un elemento anacrónico y de una sola función. En fin, los calzoncillos también son anacrónicos y de una sola función y creo que todo el mundo tiene al menos una docena. Quiero decir que, al igual que se argumenta que hoy se puede consultar la hora en todas partes, también se podría argumentar que como todo el mundo tiene varios pantalones, podría cambiarlos todos los días y no utilizar calzoncillos. Pero no se trata de eso, claro. O sí, porque un reloj permite ir a la moda o mostrar un status. ¡Vaya! también los calzoncillos como los del modelo ese que juega en el Real Madrid. Bien, quizás no sea tan mal ejemplo.
Lo cierto es que lo que realmente me pareció es que existe una gran confusión en relación a como mejorar la enseñanza. No sólo en nuestro país, sino en un ámbito global. Y quizás, sólo quizás, este tipo de gurús aporten más confusión que ayuda para mejorar.
Hace años, cuando disponía de mucho más tiempo libre que ahora, o lo que es lo mismo, cuando estaba en la universidad, repasé algunas asignaturas de COU por los libros de una de mis primas que es un poco mayor que yo. Comprobé con cierto horror que sus textos eran más completos que los míos. De alguna forma, tuve la sensación de que alguien en alguna parte, había decidido que la capacidad de aprendizaje de mi promoción era inferior a la de promociones anteriores. Y creo que la cosa ha empeorado en la actualidad. Puede que los conocimientos sean un mero producto, pero para poseerlo hay que esforzarse. No es suficiente con saber que este producto está al alcance de la mano. Por supuesto que después se necesita experiencia y talento, y este último se puede promover desde la propia escuela. Ojalá fuese más así. Pero pienso que no se debe descuidar el contenido de las materias, que es posible que no sea necesario reformar la educación cada poco tiempo y que lo que realmente falten sean recursos y una auténtica conciencia social de la importancia de la educación.
Mi directora deportiva afirma rotundamente que nuestras hijas disfrutan de clases de apoyo. Claro que en lugar de pagarlas o recibirlas dentro del propio colegio, las reciben en casa. Es mérito suyo, que no mío que siempre ando de un lado para otro. Pero en este caso particular existe la conciencia de que la educación es fundamental no sólo para lograr un puesto de trabajo en el futuro, sino para ser personas y después, ciudadanos. A mi pesar, he comprobado como este mismo esfuerzo no se da en todos los hogares. No es una cuestión de cariño ni de responsabilidad, es una falta de conciencia en relación con un asunto concreto.
Y hoy se me ha dado por aquí porque llevo semanas escuchando muy a la ligera hablar de recortes en el gasto público y de lo bien que haríamos en España en emular al rico David Cameron (o en inglés), quiero decir al actual gobierno británico, en su propuesta de eliminar 500.000 empleos públicos o en la de aumentar las tasas universitarias. Me parece que una medida así en España podría ser incluso popular a tenor de lo que oigo pero, ¿es esto lo que necesitamos? Estoy convencido de que no. En general no, pero seguro que en educación menos (en este artículo se esbozan algunas razones).
Quizás no sea el tema del momento, en una semana en la que hemos oído hablar de Wikileaks, de como se entrega un Nobel de la paz sin pacifista o de como una gran empresa farmacéutica campa a sus anchas delinquiendo sin mayores consecuencias (sí, véase aquí). Quizás todo tenga una relación y, a pesar de que debería callar de acuerdo a lo opinión de los mayores (ya se sabe: "en este mundo traidor ver, oír y callar", "la mejor palabra es la que está por decir", "en boca callada no entran moscas" y todo eso). Sin embargo, se nos está olvidando qué significa ser ciudadano y qué significa democracia. Y uno de los pilares de ambos conceptos es la educación.
(Y no libre mercado, ajuste del gasto público o reducción de impuestos a los que más tienen.)
Nota: Y no me he quedado a gusto, pero ya es tarde.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Aguacero
Fuimos a pasar el día a Santiago. Un paseo por el casco antiguo, algunas pequeñas compras, visitar el interior de la catedral, un pollo a la parrilla... Al llegar a Vigo, algunos recados más y a casa. Tarde, pasadas las nueve de la noche. Sentado en una silla en la cocina, hojeando un catálogo, empecé a encontrarme cansado. La pereza me invadió y decidí darme una ducha. Así que me puse la chaqueta impermeable, ¡ja!, las mallas y las zapatillas y salí a correr bajo el diluvio. ¡Qué maravilla el agua corriente! Te renueva por dentro y por fuera. Casi siete kilómetros y treinta y cinco minutos después entraba en casa con más energía que cuando salí.
domingo, 5 de diciembre de 2010
Patinando
Desafié a los cuatro jinetes del apocalipsis dominguero: la lluvia, el viento, la pereza y el catarro; y salí con la bici a pedalear por el más fácil de los caminos. A orillas del Lagares. Sin desnivel, rápido y habitualmente invadido por caminantes, perros, corredores y algún ciclista despistado. Pero hoy no estaba día para esa fauna y sólo estábamos los que patinábamos en un sentido literal o figurado (¡vete a saber cuál aplica más!). Bueno, también había un caballo, una legión de patos y gaviotas por doquier.
¿Quién se resiste a volar sobre las hojas del otoño? Al silbido del barro, al crugir de la arena, al salpicar de las ruedas atravesando los charcos. En definitiva, a una hora y tres cuartos de disfrute y treinta y cinco kilómetros para el recuerdo. A partir de ahora empiezan a estirarse las salidas. Y a añadir desnivel.
Poco a poco, sube el mono al coco.
¿Quién se resiste a volar sobre las hojas del otoño? Al silbido del barro, al crugir de la arena, al salpicar de las ruedas atravesando los charcos. En definitiva, a una hora y tres cuartos de disfrute y treinta y cinco kilómetros para el recuerdo. A partir de ahora empiezan a estirarse las salidas. Y a añadir desnivel.
Poco a poco, sube el mono al coco.
sábado, 4 de diciembre de 2010
Duatlones cross
Os dous de sempre en el orden habitual
Este no sé quien es, pero me gustó la foto
Tenía entendido que este duatlón era fácil, ideal para iniciarse. Bueno, bueno...lo dicho, o mi dominio de la bici es peor de lo que suponía o fácil, lo que se dice fácil, tampoco fue. Coincidió un día gris, de temperaturas bajas en el que incluso lloviznó durante parte de la carrera. Recuerdo que el circuito de carrera no me dijo gran cosa. Algún desnivel fuertecillo pero nada que impresione en exceso. Incluso había un tramo corto de asfalto y una zona tan embarrada que alguno incluso perdió una zapatilla sobre la marcha (quien esto escribe).
Sin embargo el circuito ciclista sí fue bonito. Duro, pero bonito: con barro, piedras, tierra, hierba y un paso sobre un puente de madera que, mojado como estaba, resbalaba como el hielo. La sensación de sentir que en cualquier momento me iría al suelo mientras descendía por una trialera y al tiempo me pasaban por todas partes, todavía hoy la recuerdo con claridad. Aquel circuito no me dio confianza, pero también es cierto que superé una barrera mental.
Ya sé que se nota que voy de paseo, ¡qué le vamos a hacer!
¡Qué frío hacía aquel día! Fuimos la familia al completo y mis hijas se aburrieron de verme llegar tan retrasado. No obstante, progresé con respecto al duatlón anterior. Hubo un factor de aprendizaje y lo hubiese hecho mejor de haber forzado un poco más, y tenía margen para ello.
Pero hay que ser francos: los circuitos eran más fáciles. La carrera a pie discurre por el entorno del área recreativa de Candeán. En este caso, al realizarse íntegramente en un entorno arbolado, por caminos sin asfaltar me gustó más. El circuito en bici era también bonito. Menos variado, más fácil y, en algún tramo, con vistas a la Ría de Vigo. No obstante, en el monte no se puede confiar en que todo va a salir bien todo el tiempo. En un momento de la carrera el duatleta que me precedía afrontó un cambio de pendiente con decisión y se fue de narices, y sobre todo con el pecho, contra el suelo. El Xocas desmontó y atravesó el tramo corriendo.
Si tuviese que recomendar un duatlón de montaña para iniciarse, sería este.
¡Incluso había barro!
El último del circuito, el único en el que tuve un problemilla mecánico (se me salió la cadena de la bici, los tornillos los he perdido hace tiempo). De este duatlón también me habían dicho que era facilón, que si el circuito de bici era muy llano y que nada, un paseo y para casa. Ya, claro, y me lo creo.
A ver, la carrera a pie, llana y bastante chula, aunque sin alardes. Pese a que las fotos junto al río quedasen muy lucidas, el tramo que iba del río al campo de fútbol y lo rodeaba es normalillo. El segmento ciclista es harina de otro costal. Venga a subir de golpe, se baja a continuación todo seguido y así tres veces. Para ser sinceros, en este duatlón disfruté de la bici. Noté que cogía confianza y como el tramo de subida más duro era asfaltado, pude mantener una marcha regular. Después, los tramos más técnicos se me dieron mejor que en las carreras anteriores, por lo que quizás apuré más de lo que debía. Resultado: aunque el segmento era sensiblemente más corto que los veinte kilómetros reglamentarios, llegué algo más que justo de fuerzas al último sector.
Sí, creo que este fue el duatlón en el que más disfruté.
Subiendo como un campeón.
(Todas las fotos son del Duatlón Cross de Allariz e inéditas en este blog. Las he tomado de la página en Picassa del CT Mar de Vigo.)
jueves, 2 de diciembre de 2010
Poemas inspiradores
Ayer, preparando la entrada, tuve que decidir entre enlazar If para ser leído o para ser escuchado. Encontré una versión que, a pesar de no recitar el poema completo, me gustaba mucho más que la que finalmente enlacé. Sin embargo, al ser un anuncio de un banco y mencionar la crisis me pareció de una ironía excesiva. Aunque quizás esa también fuese una buena razón para utilizar el vídeo.
Lo cierto es que el anuncio pertenece a una serie que lleva por título "Pensamientos que trascienden el tiempo" que forma parte de una campaña de UBS. Me rindo, son demasiado buenos como para no compartirlos. No son sólo los poemas, es la puesta en escena, la forma magnífica en que son recitados, el acompañamiento musical. A continuación, mis tres favoritos, por el momento.
IF
de Rudyard Kipling
If you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you;
If you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;
If you can wait and not be tired by waiting,
Or, being lied about, don't deal in lies,
Or, being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise;
If you can dream—and not make dreams your master;
If you can think—and not make thoughts your aim;
If you can meet with triumph and disaster
And treat those two imposters just the same;
If you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to broken,
And stoop and build 'em up with wornout tools;
If you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breathe a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: "Hold on";
If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings—nor lose the common touch;
If neither foes nor loving friends can hurt you;
If all men count with you, but none too much;
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run
Yours is the Earth and everything that's in it,
And—which is more—you'll be a Man my son!
Un poema de cabecera. Estoicismo británico para toda una vida. (No está interpretado en su totalidad.)
THE BALLAD OF EAST AND WEST
de Rudyard Kiplin
Oh, East is East and West is West, and never the twain shall meet,
Till Earth and Sky stand presently at God's great Judgment Seat;
But there is neither East nor West, Border, nor Breed, nor Birth,
When two strong men stand face to face, though they come from the ends of the earth!
La sonoridad del poema al ser recitado me parece sublime. Cuatro versos con más fondo del que parece.
INVICTUS
de William Ernest Henley
Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.
Al parecer Mandela conservó este poema mientras estuvo prisionero, pero más allá de esto, me ha impresionado el saber que Henley escribió el poema desde una cama de hospital. Alan Bates lo recita de forma magistral.
Hay bastantes más.
Lo cierto es que el anuncio pertenece a una serie que lleva por título "Pensamientos que trascienden el tiempo" que forma parte de una campaña de UBS. Me rindo, son demasiado buenos como para no compartirlos. No son sólo los poemas, es la puesta en escena, la forma magnífica en que son recitados, el acompañamiento musical. A continuación, mis tres favoritos, por el momento.
IF
de Rudyard Kipling
If you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you;
If you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;
If you can wait and not be tired by waiting,
Or, being lied about, don't deal in lies,
Or, being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise;
If you can dream—and not make dreams your master;
If you can think—and not make thoughts your aim;
If you can meet with triumph and disaster
And treat those two imposters just the same;
If you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to broken,
And stoop and build 'em up with wornout tools;
If you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breathe a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: "Hold on";
If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings—nor lose the common touch;
If neither foes nor loving friends can hurt you;
If all men count with you, but none too much;
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run
Yours is the Earth and everything that's in it,
And—which is more—you'll be a Man my son!
Un poema de cabecera. Estoicismo británico para toda una vida. (No está interpretado en su totalidad.)
THE BALLAD OF EAST AND WEST
de Rudyard Kiplin
Oh, East is East and West is West, and never the twain shall meet,
Till Earth and Sky stand presently at God's great Judgment Seat;
But there is neither East nor West, Border, nor Breed, nor Birth,
When two strong men stand face to face, though they come from the ends of the earth!
La sonoridad del poema al ser recitado me parece sublime. Cuatro versos con más fondo del que parece.
INVICTUS
de William Ernest Henley
Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.
Al parecer Mandela conservó este poema mientras estuvo prisionero, pero más allá de esto, me ha impresionado el saber que Henley escribió el poema desde una cama de hospital. Alan Bates lo recita de forma magistral.
Hay bastantes más.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Mantener la cabeza sobre los hombros
Llegué de Recife y me encontré en un lugar de gentes deprimidas. Todo un país. Allí vi talleres a rebosar de carga de trabajo, empresas con dificultades para encontrar a personal cualificado, inversiones en infraestructuras, administraciones deseando impulsando políticas de crecimiento...aquí no hay nada de esto. Sin embargo, ya tenemos las empresas, las carreteras y las calles están asfaltadas, no corremos riesgo de que nos transmita el Dengue un mosquito y sería noticia morir en un asalto callejero.
Sufrimos una crisis de confianza...y liquidez, y no se ve una salida clara. La clase política se muestra inoperante, los ciudadanos viven paralizados por el miedo, ya no ejercen como tales. Me permito dudar de muchas acciones emprendidas y desconfío de los que le siguen el juego a los especuladores, que son los que pueden acabar de hundirnos. Me disgustan profundamente los empresarios que no demuestran casta e iniciativa para tomar decisiones que fomenten la internacionalización, la incorporación de tecnología, la innovación... Me disgustan profundamente los trabajadores que se amparan en echar la culpa de todo al jefe y pierden miserablemente el tiempo por el que les pagan. Dan ganas de salir corriendo. Y eso hice.
Salí a correr bajo la lluvia. Iniciando el periodo de entrenamiento que me llevará a alcanzar mi mejor forma física de todos los tiempos (o eso o caeré fulminado en mayo en plena carrera). Pleno de confianza, motivado y con fuerza. Consciente de que superaré cuanto obstáculo vaya apareciendo, salvo aquellos que no mencionaré para no tentar la suerte, la mala suerte. Aspiro a ser un hombre. Conviene recordarlo.
Sufrimos una crisis de confianza...y liquidez, y no se ve una salida clara. La clase política se muestra inoperante, los ciudadanos viven paralizados por el miedo, ya no ejercen como tales. Me permito dudar de muchas acciones emprendidas y desconfío de los que le siguen el juego a los especuladores, que son los que pueden acabar de hundirnos. Me disgustan profundamente los empresarios que no demuestran casta e iniciativa para tomar decisiones que fomenten la internacionalización, la incorporación de tecnología, la innovación... Me disgustan profundamente los trabajadores que se amparan en echar la culpa de todo al jefe y pierden miserablemente el tiempo por el que les pagan. Dan ganas de salir corriendo. Y eso hice.
Salí a correr bajo la lluvia. Iniciando el periodo de entrenamiento que me llevará a alcanzar mi mejor forma física de todos los tiempos (o eso o caeré fulminado en mayo en plena carrera). Pleno de confianza, motivado y con fuerza. Consciente de que superaré cuanto obstáculo vaya apareciendo, salvo aquellos que no mencionaré para no tentar la suerte, la mala suerte. Aspiro a ser un hombre. Conviene recordarlo.
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