jueves, 18 de junio de 2009

Curiosas coincidencias


La semana pasada nos dio clases de inglés un profesor sustituto. Fui el primero en llegar, nos pusimos a charlar y, desde el primer momento, me tuvo cara conocida. Me esforzaba por recordar de que lo conocía o dónde lo podía haber visto. En vano. Así los 90 minutos.

Justo después de la clase descubrí de que me sonaba su cara. Corrimos juntos la Vig-Bay. Alguien podría pensar "sí, claro, junto con otros 3.000". Lo cierto es que si me sonaba su cara es porque prácticamente hicimos uno al lado de otro la carrera durante bastantes quilómetros. De hecho, llegó tan sólo 15 segundos antes que yo. Al llegar a casa busqué entre las fotos de la carrera y, curiosamente, tenemos una juntos. Me adelantó llegando a Bayona. Yo soy el de la gorra blanca. A ver quien descubre porque me había fijado en él. Una pista, es de Swazilandia. Por cierto, un tipo muy majo.

miércoles, 17 de junio de 2009

De paso por Munich

Marienplatz

Estos días estoy en Munich. Es la segunda vez que visito la ciudad y me gusta. Aunque viajar rompe la rutina diaria y obliga a hacer cábalas para poder entrenar, a veces merece la pena. Este es el caso.
El parque olímpico

Por la tarde he aprovechado para rodar tranquilamente en dirección al parque olímpico. Esa zona de la ciudad siempre tiene mucha animación. Gente haciendo deporte, paseando, bebiendo cerveza (¡como no!). La verdad es que salí del hotel con una sensación de pesadez en las piernas horrible. Supongo que estar todo el día de pie no ayuda. La cena de anoche tampoco (le dí una segunda oportunidad al chucrut y la desperdició miserablemente). Pero poco a poco me he ido desperezando.

Y pensaba que llevar las zapatillas en la maleta es una forma estupenda de conocer los sitios a los que vas, cuando tienes poco tiempo. Así, he recordado una carrera antes del desayuno y bajo la nieve en Volsfburg. La sorpresa que fue descubrir Liubliana (absolutamente recomendable). Aquella carrera matutina por el Bagés. O las carreras por los alrededores de Abington en Cambridge.

Aquí se cenan platos típicos con un ambiente increíble. En el interior tocan en vivo y si pides una cerveza te sirven un litro.

Claro que esto no supone que la forma física de uno mejore. Al menos no al ritmo cervezero muniqués. Aunque es conveniente recordar, que si se trata de reponer líquidos con abundantes hidratos de carbono, el medio litro o litro que por aquí es habitual al pedir una consumición, cumple a la perfección. Prost!

Después de bloguear, ¡a dormir!

domingo, 14 de junio de 2009

Veni, vidi, vici

Ya lo dijo Grimo, esta carrera tenía muy buena pinta, y no defraudó. Una carrera popular de 10km, a mitad de junio, que no había previsto ya que estoy a vueltas con la preparación del que será mi debut triatlonero. Así que me presenté en la línea de meta con la intención de realizar un entrenamiento de calidad, tras tres días consecutivos haciendo volumen o intensidad. Bueno, a ver si nos entendemos, volúmenes e intensidades de aficionado con ilusión pero sin pretensiones.

No había muchos corredores y tampoco mucho público. El día estaba soleado, hacía algo de calor, la organización era buena y el ambiente estupendo. Y una buena noticia, el dorsal estaba personalizado. La carrera consistía en tres vueltas que discurrían por el casco urbano de Cambados, incluyendo un tramo al lado del mar. Bastante plano y muy agradable.

Y se dio la salida. Me voy detrás de un corredor con una camiseta de la Universidade de Vigo. Primer kilómetro a 4'17''. Una barbaridad. Mi mejor tiempo en una carrera de éstas era de 49'10''. Segundo a 4'20'', tercero a 4'33''. Este tipo va a quedarse. Pero yo me encontraba cómodo, así que "alea jacta est" y a bajar de los 45'. Me engancho a otra liebre y después de ésta a otras y voy haciendo los kilómetros siempre por debajo de 4'30''. Al final, incluso me atrevo a esprintar y objetivo conseguido.

Supongo que en este caso, aplica aquello de "audentes fortuna juvat", porque no contaba con esta marca. Pero me ha dado una alegría y también cierta confianza, puesto que hoy hemos dado un pasito más en el "nosce te ipsum". En fin, lo dejo aquí porque todavía debo tener mucha sangre en las piernas. Estos latinajos los tenía muy en la recámara.

Nota 1: Por cierto, la carrera era gratuita, el avituallamiento abundante y regalaban una camiseta técnica y una gorra. ¡Voy a tener que repetir!
Nota 2: Ahora que lo pienso... ayer nos fuimos de cena con unos amigos. ¿Será que el jamón y el vino de toro mejoran el rendimiento? ¡Mira que si estoy haciendo el bobo con tanta barrita energética y tanta bebida isotónica!

viernes, 12 de junio de 2009

¡Fin de semana!



Estos días ando súper-motivado. ¿Será cierto el efecto de las endorfinas? Y ahora que llega el fin de semana, todavía más. Me voy a trotar 70 minutillos al sol de la California gallega.
Deica logo, logo.

lunes, 8 de junio de 2009

Publicidad y bicis

Me encantan los catálogos y la buena publicidad. Antes de comprar la bici de carretera, empleé un montón de tiempo leyendo pruebas, recabando opiniones, estudiando catálogos y visitando tiendas. Me resulto curioso porque, por una parte soy muy crítico con lo que dicen los fabricantes y la imagen de marca que crean y, por otra, me seduce dejarme llevar por sus historias. También soy un poco cabroncete.
Llegué a la tienda por la mañana, dispuesto a llevarme la Cannondale CAAD9. Pero tenían una Six13 de 2008 en mi talla. Última unidad de un modelo que ya no aparecía en el catálogo de 2009, así que me la ofrecieron a buen precio. Después de pensármelo, más que nada de verificar la talla, elegí la Six13. Me la entregaron esa misma tarde y aproveché para poner en apuros al vendedor, un chico estupendo, claro que quería saber si tenía ingenio.

- Si no me equivoco, en 2009 las Cannondale con cuadro híbrido aluminio-carbono dejan de poner el carbono en el tubo superior y diagonal y lo ponen en los tirantes y las vainas. ¿Por qué ese cambio de concepto?
- Eeeeeeeh, estoooooooo...en realidad tu bici [yo creo que aquí ya estaba pensando "este cabrón es capaz de no llevarse la bici del año pasado"] no equivale a la Six con cuadro híbrido, sino a la Six de carbono.


Me dieron ganas de echarme a reir. No del vendedor. Lo que me hacía gracia es que estaba en apuros porque, de un año para el siguiente el fabricante había cambiado el concepto (o no). Cito textualmente del catálogo 2008: "El carbono donde hace falta. No usamos carbono de manera gratuita en los tirantes. Para 2008 hemos rediseñado nuestra Six13, alcanzando un redimiento aún mayor. Los tubos de carbono aprovechan la influencia de su hermana, la SystemSix y están optimizados para garantizar una transferencia de potencia explosiva, mientras su innata capacidad de absroción de vibraciones añade un toque de comodidad".

En el catálogo 2009: "Cualquiera que sea el material, nuestros ingenieros encuentran la configuración ideal de los tubos para lograr el máximo rendimiento. En la parte delantera se aprovecha la capacidad del aluminio para resitstir las deformaciones laterales y torsionales, mientras el triángulo trasero de carbono contribuye con el máximo grado de comodidad y transferencia de potencia".

Me parece que los ingenieros no estaban tan perdidos en 2008 (de hecho la Rize utiliza el mismo concepto que la Six13 de 2008), y tiene más que ver el haber perdido la pegatina del "Handmade in America", lo que equivale a desplazar la producción a Taiwan y, de paso, unificar criterios con otras marcas, lo que permite abaratar costes.
Por cierto, ¿cuándo presumen de haber reducido en un 89% las emisiones de pintura, están incluyendo las emisiones de la fabricación que han enviado fuera de los EEUU? Me temo que no. La empresa destruye empleos, pierde sus señas de identidad y vende humo. Y es que las grandes empresas se parecen a los políticos: muchas palabras huecas.
Todo esto no quita que esté encantado con la bici. Seguramente repita marca cuando jubile a la dama de hierro que tengo por bici de montaña (si es que no se me cruza el cable, que todo puede pasar).
Nota: Si alguien de Cannondale se da por ofendido, retiro la entrada si me dan una explicación convincente y me regalan la Slice Carbon Ultimate (sólo con la Slice también me daría por satisfecho).

domingo, 7 de junio de 2009

Malas influencias

Esta semana que cierra ha sido un poco rara. La primera parte de viaje. La segunda, paso por el hospital (de acompañante), incluida la noche (a caballo entre el sofá y el suelo, se duerme mejor en el suelo) y de enfermero durante el fin de semana. ¡Menos mal que no tengo que ganarme la vida así! ¿Verdad? Esperaba no poder entrenar gran cosa, pero me las he apañado para hacer 4 sesiones de carrera a pié, incluyendo una carrera de transición, 2 de bici, 1 de natación y 2 de gimnasia. Ni tan mal.
El caso es que estábamos mi suegra y yo esperando a que finalizase la intervención.
Xocas: Bajo un momento a la entrada.
Suegra: Bien, bien.

Cinco minutos después, llego de nuevo a la sala de espera, o pasillo y me la encuentro muy afanada leyendo mi revista. Estaba leyendo, no la ojeaba nerviosamente sin prestar atención. Me ve.

La revista

Suegra: ¿Acabaste de leerla?
Xocas: No, pero continúa, sigue, sigue (no daba crédito).
Suegra: Deja, ya la veré después. Acábala.

Al día siguiente fui informado puntualmente. "Que sepas que mi madre opina que esa revista es una mala influencia. Mucha invitación a correr y no sé que más". Supongo que reafirmaría su opinión, el haber expresado mi deseo de ir a nadar, sabiendo que no había dormido gran cosa. Claro que ahora me pregunto, ¿será una mala influencia? ¿Estaré bajo los efectos de un subidón de enforfinas? ¿Y quién lo deja ahora?

Soñando con la próxima salida...

Bueno, toca votar y a ejercer de taxista. ¡Hasta la próxima!

miércoles, 3 de junio de 2009

Tejiendo el sarape


Ésta es la moral que Mermoz y otros nos han enseñado. La grandeza de un oficio estriba, tal vez y ante todo, en unir a los hombres: sólo hay un lujo verdadero: el de las relaciones humanas. Al trabajar sólo por los bienes materiales, construimos nuestra propia prisión. Solitarios, nos encerramos con nuestro rescoldo de cenizas, una calderilla con la que no se puede adquirir nada por lo que valga la pena vivir.
[...]
El dinero no puede comprar una noche de vuelo y sus cien mil estrellas, esa serenidad, esa soberanía de unas horas.
El dinero no puede comprar el nuevo aspecto del mundo después de una etapa difícil, los árboles, las flores, las mujeres, las sonrisas coloreadas por el frescor de la vida el alba nos devuelve, ese conjunto de pequeñas cosas que son nuestra recompensa.
Tierra de los hombres
Antoine de Saint-Exupéry

Así se va tejiendo el sarape de la vida.

Por segunda semana consecutiva he salido a correr por el Retiro. Con sol, con calor y rodeado de muchos otros corredores. He de reconocer que hasta no hace mucho le tenía cierta tirria a Madrid. Supongo que debido a que casi siempre he venido a esta ciudad a trabajar. Sin embargo, cada vez me encuentro más cómodo dentro de ella. Me hago a los lugares y a sus gentes y, poco a poco, voy estableciendo vínculos. Ahora, aunque no regresase más, me acordaría de algunos lugares en los que he pensado y de otros en los que he visto o hecho cosas que me han impreso un buen recuerdo. Pero, sobre todo, me acordaría de algunas personas. Y es que, según pasa el tiempo, ocurren encuentros casuales que, a veces, no muchas, derivan en una conexión directa con el otro.
Con estas personas pasé una semana estupenda. Tarde nos volvemos a ver.
La semana pasada nos visitaba una ingeniera de servicio americana, con motivo de la avería de una máquina. El viernes comí con ella, con su colega español y un compañero de trabajo. Nos pusimos a hablar acerca de carreras, triatlones, aventuras y montañas (creo que no es difícil averiguar quien llevó el ritmo de la conversación). Lo cierto es que buena parte de la charla la sostuvimos ella y yo solos. En un momento dado, me contó que había subido al Kilimanjaro en 2005. ¡Qué agradable sorpresa! Estoy convencido de que si tuviésemos la oportunidad podríamos entablar amistad, teníamos cosas en común.Por eso, me agobia pensar que puedes conocer a personas por unas horas, unos días o unos meses, entrar en sintonía rápidamente y, por las circunstancias, perderla oportunidad de crear una amistad o, al menos, una relación satisfactoria. Las redes sociales, los blogs, el teléfono o incluso el vetusto correo postal ayudan, pero no suplen la conversación cara a cara y las experiencias compartidas.


Como decían en la escuela, el corolario de este teorema es que también te encuentras con personas que no merecía la pena conocer. Lo cual fomenta la sociopatía de algunos, entre los que, en ocasiones, me incluyo.