domingo, 2 de mayo de 2010

IV Duatlón Concello de Guitiriz

Para comer, Lugo

¡Fallo garrafal!

Me las prometía muy felices

Dicen que "para comer Lugo", así que nos dijimos "pues nada, comemos de camino en algún sitio que nos tenga buena pinta". Y eso hicimos y a la media hora estábamos en Guitiriz. Un poco encima del cierre de control de material. Con tiempo suficiente para la salida. Y ahí saltó la sorpresa, en veinte minutos salía mi carrera. Me había confundido en una hora la salida, es decir, tenía que salir antes de lo que creía. Cuando empecé a trotar apenas había pasado una hora desde que acabara de comer. Un nudo en el estómago y la sensación de que aquello podía acabar como el rosario de la aurora. Entre tanto, nos saludábamos algunos de los habituales. Tenía la impresión de que había ganas de ir rápido, era el último duatlón de la temporada en el que uno se podía clasificar para el campeonato gallego (¡para clasificaciones estaba yo!).
¡En menudo lío me he metido!

La salida se retrasaba unos minutos porque no aparecía la guardia civil para cortar el tráfico. No seré yo quien escriba que sólo aparecen rápido para recetar algún "tranquilizante", pero, ¡qué caramba! Esos minutillos extra me convenían. Aunque el daño ya estaba hecho.
Ay las truchas, las truchas...

Salimos y, ¡bueno!, parece que no lo llevo mal. Identifico a aquellos a los que suelo ver a cola de pelotón, adelanto a algunos, busco mi ritmo y no tengo tan malas sensaciones. Acabo la primera vuelta y me pongo con la segunda, daba el solcito y, de repente, las truchas me preguntan porqué no habíamos empezado con un bañito. La fastidiamos, el esófago se llena de aire y me temo lo peor, no respiro bien y a duras penas mantengo el ritmo, durante la segunda vuelta, porque durante la tercera voy bastante más lento y me pasa hasta el apuntador.
Mientras unos iban como cohetes...
Otros reventábamos cual petardos de feria

Transición, muy tranquilo (no había casi nadie, claro) y a por la bici. Me noto sin muchas fuerzas y me fastidia, porque el circuito era rápido y tenía pensado exprimirme, pero nada, en cuanto lo intentaba las truchas saltaban un poquito y el estómago se me embotaba. Al comienzo de la tercera de las cuatro vueltas me adelanta un grupito, me incorporo para tratar de seguirlos y nada, ahora los gemelos. Está claro, no era mi día. Abandono el sector ciclista sin tener muy claro si me queda o no una vuelta más. No me funcionó el cuentakilómetros y el tiempo de hoy no me parece fiable. Transición sin historias y a correr.
Primera vuelta
Segunda vuelta en un Guitiriz monumental

Lo cierto es que aquí temí, y mucho, por la seguridad de la prueba. Al comienzo del tercer sector era tal la cantidad de metano que estaba generando, que cualquier pequeña chispa hubiese provocado un accidente catastrófico. Sin embargo, la última de las dos vueltas fue, con la primera de todas, la de mejores sensaciones. No me adelantó nadie en la última carrera a pie (también es cierto que no había muchos detrás). No se conforma quien no quiere.
¡Esto es todo, amigos!

Claro que hubo quien acabó peor

En resumen, una oportunidad de hacer un papel digno perdida por culpa de un error de novato. Después me quedé a ver la carrera rápida. Eso sí es correr, cuando sea mayor, quiero ser como esos. ¿O aquí funciona al revés?
Estos chicos del Galaico, corren que se las trae

Como dice aquel, hay más días que longanizas, así que espero tomarme la revancha el próximo 29 de mayo en Nigrán. Primer triatlón de la temporada.
Vámonos nena, que ya podemos pasar

8 comentarios:

Oscarjet dijo...

Yo me mesuro mucho con las comidas y las digestiones...
Pedazo du y cronica-fotos.una chulada! a resarcirse en la siguiente!!

davidiego dijo...

de todo se aprende, pero un hombre de hierro ha de acostumbrarse a correr de todas las maneras ;)

(parece que comiste demasiado aunque no tuvieras que competir..);p

Manuel Tintoré Maluquer dijo...

Muy ingeniosa la entrada, me ha arrancado alguna sonrisa y eso siempre es de agradecer; la próxima vez cuida esos despistes, son imperdonables; un abrazo y mucho ánimo, nos leemos.

Furacán dijo...

Yo también soy incapaz de correr con la comida en el estómago. Me acuerdo hace un par de años en el campeonato de España de du que salíamos a las 3 de la tarde. Yo calentando a falta de 20' y mis compis el Presi y el Modesto zampándose un filete con ensalada y vino. No sé como pudieron correr, flipé!
Nos vemos en Nigrán espero, ojalá cambien algo el circuito de bici, era horrible.

afca dijo...

bueno...
ya está, nada que hacer
ó por otra, mas atención a la próxima.
saludos

Atalanta dijo...

Competir así es un coñazo. Te leo después de comer, nunca se entendería mejor.Si me tengo que poner a correr ahora... A por mejores sensaciones en la próxima.

Mildolores dijo...

Entonces ¿Las truchas se clasificaron para el campeonato gallego?

Xocas dijo...

Óscar, gracias, pero el du fue una pena, penita, pena.

Me alegra haberte entretenido Manuel, ya me cuidaré de no volver a meter la pata de esa manera.

Furacán, hay fenómenos y fenómenos. Yo iba vendido, pero seguro que otro hasta iría contento de correr bien llenito.

Cavasco, tú lo has dicho, más atención en la próxima.

Atalanta, en la próxima a darlo todo con la digestión hecha (y más me vale porque empezamos nadando).

Mildo, milagros en Lourdes y cada vez menos. Aquí compito en la categoría absoluta y cuando escribo que acabo de los últimos es porque acabo de los últimos. Es lo que hay y por el moemento hay que asumirlo (porque, oiga, voy progresando).